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Biagrafía: Carmelo Felipe Navarro Pérez
Nací en 1972 en Las Palmas de Gran Canaria, desde muy joven siempre me gustaron los deportes de todo tipo. Siendo los realizados en la naturaleza los que más me entusiasmaban. Pero no fue hasta la edad de 18 años, cuando me metí a fondo en el mundo del motor en general, y los viajes motorizados a África en particular. Por aquel entonces para emular al todo poderoso en el mundial de rallys, Carlos Sainz, me tenía que conformar con un SEAT fura que daba pena verlo, pero es lo que había. En aquellos tiempos de limitada economía para poder correr, alquilaba el circuito de Jinamar, hoy venido a menos, por una o dos horas. Nunca las llegue a disfrutar, se rompía el coche a la segunda vuelta, ah! Y en la curva de la palmera. Después de comprender que no podía correr, principalmente por dos motivos, el primero y más importante, es que era muy malo y el segundo pero también de peso, el presupuesto. Ya mejor de dinero me sumergí de lleno en el mundo del todo terreno, tenía varias ventajas, al mismo tiempo que disfrutabas de la conducción conocías parajes apartados y bellos, otro motivo es que como no se iba muy rápido, no se notaba lo malo que era. Después de participar en muchos triales en casi todas las islas, y nunca ganar nada, comprendí que también era malo en lo del trial, unos decían que no tenía paciencia otros que era un loco, pero bueno, el tema es que para impresionar a mi madre, tenía que comprar el trofeo, son mentiras piadosas. Tras un descanso en mi azarosa y corta vida deportiva, aproveche para ir a terapia de grupo y hacerme un máquina en el punto cruz y ganar un concurso de tres en ralla, ah, tengo el trofeo, ah y es de verdad. Siendo cociente de mis limitaciones como Speed Man, preparé un viaje a los Pirineos en invierno, en aquella época aún existían los inviernos. Con un Land Rover cargado de ilusiones y de cosas inútiles que nunca utilizas pero que molan llevarlas en el coche. En aquel viaje, me lleve de sufridor a Juan José, era de la quinta de mi hermano el mayor pero como estuvo en el seminario, pensé que tendría paciencia para aguantarme tantos días. La verdad, para lo desastre que era yo preparando mis primeros viajes, ese salió de primera por varios motivos. Uno de ellos era que Juan y yo nos compenetramos perfectamente, otro que con la gente de Sports Raids, con la que quedamos para la ruta eran una gente súper divertida, y que en ese viaje aprendí muchos de los trucos de conducción que me sacarían de muchos apuros gracias a Juan, que es un monstruo del volante. Después de ese viaje, empecé a ir a África un año sí y el otro también. Teniendo a mis espaldas más de veinte viajes al continente a diferentes países, Marruecos, Argelia, Mauritania, Senegal, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Malí, Togo, Benin. Viniendo de ahí, mi afición a la fotografía. Ni me considero un fotógrafo profesional ni mucho menos un escribano de primera línea, es más si no fuera por el corrector esto sería un desastre, Tras muchos años de viajes y competiciones, como triales, pruebas de orientación y demás pruebas menudas, decidí dar el salto al nacional de raids. Corriendo toda la temporada 2004 y la baja España 2005 de la mano de ARC- Racing. Teniendo como metas, recorrer África de norte a sur, el continente Americano de norte a sur, y como no podía ser de otra manera correr el Dakar, como dice un dicho del extenso refranero popular: brinco a brinco yo te trinco.
CONTINUARA . . . .
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